Cultura del Agua

Una nueva cultura del agua en México
(Publicado en la Revista ESPECIES, de Naturalia. A.C.)

Son muchos los desafíos que las ciudades y las sociedades modernas enfrentan para lograr la sustentabilidad del desarrollo. Entre ellos, la gestión integral del agua representa uno de los principales retos de gobiernos y culturas, pues la calidad de vida de las generaciones futuras depende, en gran medida, de una administración eficiente de los recursos hídricos en el presente.

La importancia del agua en la vida humana es central y multidimensional. Es un elemento indispensable para los ecosistemas y, por lo tanto, para la subsistencia de todo ser vivo. La sostenibilidad en el manejo del agua es indispensable, pero ello implica aceptar un reto ético y cultural. Considerar y gestionar los ecosistemas acuáticos como simples canales o almacenes de agua resulta inaceptable, como lo sería considerar y gestionar los bosques como simples almacenes de madera. Más allá de esos usos económicos del agua o de los servicios ambientales que nos brindan los ecosistemas acuáticos, debemos ser conscientes del papel vital que cumplen en la biosfera, considerándolos como Patrimonio de la Biosfera bajo responsabilidad pública.

El agua es necesaria para el desarrollo social y económico de toda comunidad. Es tal su importancia en estos sentidos, que adquiere así una dimensión política, donde las relaciones de poder se vuelven claves en las decisiones que se toman acerca de su manejo. Por esta razón, la participación ciudadana organizada es indispensable para garantizar la gobernabilidad e impactar en las decisiones que se toman respecto al manejo de este recurso.

En este contexto se hace necesario un cambio en la visión y gestión del agua que permita la sustentabilidad. Una Nueva Cultura del Agua que permita garantizar el acceso al agua como derecho humano, considerando a la vez la necesidad de una gestión de la demanda con enfoque integral, que prevenga la contaminación y mantenga la salud de los ecosistemas, impulse la participación ciudadana proactiva y mantenga una racionalidad económica para los usos de negocios privados que permitan sostenibilidad y equidad social.

La situación en México
En México se extraen al año 72 km3 de agua, de los cuales el 78% son para la agricultura, el 12% para uso público urbano, el 8% industrial y el 2% pecuario. En cuanto al abastecimiento de los servicios, 12 millones de mexicanos no cuentan con servicio de agua potable; 24 millones no tienen alcantarillado y sólo se le da tratamiento al 26% de las aguas residuales. En las ciudades, las pérdidas del recurso en las redes van del 40 al 65%, la sobreexplotación de los acuíferos sobrepasa el 100% y casi todos se encuentran altamente contaminados. La escasez de agua está íntimamente relacionada con la pobreza, afecta directamente a la salud de la familia, la producción de alimentos, el medio ambiente y, en general, el desarrollo de cualquier país.

Una Nueva Cultura del Agua
Una Nueva Cultura del Agua , basándose en la diversidad cultural, debe recobrar el patrimonio de la memoria y el rico simbolismo que el agua ha tenido para los seres humanos desde tiempos inmemoriales, y que integre los nuevos valores y perspectivas que introduce el paradigma de la sostenibilidad. Debe asumir un enfoque holístico y reconocer esta dimensión múltiple, ambiental, social, económica y cultural de los ecosistemas acuáticos, para construir una nueva inteligencia colectiva que dé respuestas a los retos del siglo XXI.

Una Nueva Cultura del Agua (Declaración Europea por una Nueva Cultura del Agua, 2005) demanda también pleno acceso a la información ambiental, a la participación social y a la justicia ambiental.

La Alianza Mexicana por Nueva Cultura del Agua
Se trata de una iniciativa civil de vanguardia que trabaja para crear sinergias proactivas entre científicos y activistas de México, Latinoamérica y el mundo. Convocada inicialmente por el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C., el Fondo de Educación Ambiental, A.C., Naturalia, A.C., Presencia Ciudadana Mexicana, A.C., la Red Ciudadana del Agua, y la Unión de Grupos Ambientalistas, I.A.P., en coordinación con científicos y académicos del agua, la Alianza se propone abrir un debate nacional centrado en los problemas que caracterizan la gestión del agua en México, promoviendo el acercamiento entre organizaciones civiles, movimientos sociales y la comunidad científico-académica, e incentivando una reflexión más amplia sobre estos temas con los diferentes actores sociales. El punto de partida es la necesidad de introducir cambios radicales en la cultura del agua predominante con el objeto de favorecer el desarrollo de una Nueva Cultura del Agua fundada en los principios de equidad, solidaridad, sustentabilidad ecológica, social y económica, y gestión democrática.

La Alianza realizará un Encuentro Nacional por una Nueva Cultura del Agua en septiembre de 2005, y reuniones regionales en distintas entidades federativas entre octubre y noviembre, cuyas conclusiones serán presentadas en el Encuentro Latinoamericano por una Nueva Cultura del Agua en Fortaleza, Brasil, en diciembre de 2005. Ante la ausencia de una participación plural y con agenda propia de la sociedad civil organizada en el IV Foro Mundial del Agua, a realizarse en México en marzo del 2006, una propuesta seria y consensada desde la ciudadanía es más que oportuna.